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Entrevista a JEOSM

ENTREVISTA A JEOSM

“No busco ser famoso, sólo mostrar al mundo los entornos que no se conocen, no gustan o no se les presta atención”

Por Sandra Remón

 

¿Os apetece conocer un poco mejor a los ponentes de ‘FotoKalea 2018’?
Comenzamos con el madrileño JEOSM, escritor de grafiti desde hace dos décadas y fotógrafo urbano y de retrato con una obra fotográfica sobre este arte callejero, que tras cuatro años de trabajo y más de cuarenta salidas fotográficas nocturnas “ilegales” ha tomado forma en un libro espectacular llamado ‘Guerreros Urbanos’.
El 3 de junio nos hablará de ello. Pero ahora, ¡vamos a hablar de él!

¿Qué te llevó a entrar en el mundo del Hip Hop, como escritor de grafiti?

JEOSM – Me crié en Villaverde Bajo, un barrio del sur de Madrid. Un barrio obrero muy afectado por la droga y la delincuencia en aquella época (principios/mediados de los años 90). Siempre fui un chico con inquietudes.

Veía pintadas por mi barrio de gente más mayor y me llamaba mucho la atención. Empecé como un acto de rebeldía juvenil, de autoafirmación. Y con el paso del tiempo, se convirtió en una forma de vida.

¿Cuándo viste que ese arte y el de la fotografía podían casar? ¿Cuándo empezaste a hacer fotos?

JEOSM – Para mí el grafiti no es un arte. Para eso esta el Street Art, una disciplina que trabajan muchos amigos y me gusta. Pero el grafiti es otra cosa. Está más cerca de la publicidad que del arte. Nunca en el grafiti clásico buscamos algo más que transmitir o mostrar nuestro nombre.
Nunca me he sentido ni mucho menos identificado con la palabra artista. Ahora en la actualidad, en la fotografía tampoco.

La simbiosis en mi trabajo surgió de la necesidad. De manera natural. Necesitaba fotografiar mis pintadas, en sitios difíciles y en condiciones no muy favorables de luz para alguien sin conocimientos técnicos de fotografía y que hacía las fotos con la cámara de la comunión…
Después de muchos rollos en negro, muchas fotos quemadas, movidas… tuve que buscar información que me facilitase esa tarea de documentar mi trabajo y el de mis amigos. Aquí no había más afán que el de tener la foto de recuerdo para nuestro archivo de grafiti.
Con los años empecé a interesarme por la técnica fotográfica y a querer sacar más partido a mis escasos recursos.

 

“Necesitaba fotografiar mis pintadas, en sitios difíciles y en condiciones no muy favorables de luz.

Empecé a interesarme por la técnica fotográfica y a querer sacar más partido a mis escasos recursos y me apunté a una escuela de fotografía del barrio”.

 

“En el mundo del grafiti una de las premisas con más valor es tener un estilo propio y personal.

Lo único que he intentado hacer es trasladarlo a la fotografía”

¿Eres autodidacta, empezaste por tu cuenta o te formaste de manera profesional?

JEOSM – Como te comentaba antes, soy una persona con muchas inquietudes y siempre me había gustado hacer fotos. En los años 2006-2007 me apunté a una escuela de fotografía del barrio. Allí hice unos cursos de varios meses que me dieron la energía y recursos necesarios para empezar a querer retratar todo el mundo tan rico que me rodeaba.

Grafitis aparte, te mueves como pez en el agua en el retrato. ¿Lo disfrutas más en estudio o en la calle?

JEOSM – ¡Muchas gracias! Pero creo que todavía me queda muchísimo que aprender, en algo tan complejo como el retrato.

Lo disfruto por igual sea donde sea. Sólo cambian mis condiciones de luz, espacio o tiempo. Lo realmente importante en mis fotos son las personas a las que retrato. Siempre disfruto conociendo gente. Creo que las diferentes maneras de trabajo tienen su encanto. Te ponen en diferentes situaciones de las que, aparte de hacerte un fotografío resolutivo, te hacen mirar de manera determinada.
En mi estudio suelo tener más tiempo y control de la luz, pero eso no quiere decir que pueda hacer una mejor foto allí. Para mí lo importante es el gesto. Lo que cuenta esa fotografía y la persona que forma parte de ella.

Tus fotografiados llevan tu sello. Les haces posar de una manera única y diferente. ¿Cómo lo logras?

JEOSM – ¡Muchas gracias! Eso es lo que intento y trabajo cada día por conseguirlo y tener un estilo o mirada propia.

Esto se lo debo al grafiti. En ese mundo, una de las premisas con más valor es tener un estilo propio y personal. 

Lo único que he intentado hacer es trasladarlo a la fotografía.

No sé muy bien cómo explicar cómo lo logro, simplemente miro y compongo por el visor de mi cámara. De todas formas, tampoco creo que haga nada especial, ya que considero que está ya todo inventado. Lo único que busco es sinceridad, algo que en ocasiones cuesta mucho más que hacer una buena composición o luz chula.

 

¿Disfrutas más del trabajo ‘relajado’ en tu estudio o del curro ‘estresante’ fotografiando a escritores de grafiti en plena noche?

 

JEOSM – El trabajo “relajado” como dices, me da sosiego. Tiempo para pensar y poder practicar ideas. El “estresante” me da soltura, agilidad en la toma y me permite vivir situaciones distintas.
Necesito los dos por igual, entre si se complementan muy bien y hacen que pueda desarrollarme más y no estancarme.

 

¿Cuál es la mayor dificultad que te has encontrado al hacer foto de calle de madrugada y cómo la has solventado?

JEOSM – He tenido muchas dificultades. La más tonta es que en ese momento preciso no te enfoque la cámara por falta de luz y al enfocar en manual perder ese momento,.
Han intentado robarme la cámara, he tenido problemas con la policía y seguridad privada, han intentado que les dé las tarjetas con las fotografías que había hecho, he tenido golpes en la cámara y objetivos, carreras y caídas… Al final todas se han solventado sin problemas. Son “gajes” de este oficio y tienes que saber convivir con ellos y, si puedes, anticiparte a este tipo de situaciones.

 

¿Qué metes en la mochila cuando sales a hacer este tipo de fotos?

JEOSM – No suelo llevar mochila, solo la cámara colgada al cuello y una batería en el bolsillo. A la sumo, una funda de cámara para los golpes y las manchas de pintura, grasa o cosas así.

Habitualmente fotografías a conocidos. ¿Cómo te enfrentas a los desconocidos?

JEOSM – Me enfrento a todos por igual, o eso intento siempre. Creo que el ser conocidos no les hace tener una biografía más interesante para mí que a un escritor de grafiti o un luchador de MMA. Al final sólo son personas a las que intento sacarles tal y como son, con un gesto chulo, diferente o duro y una mirada intensa que sea fiel a su personalidad.
Si es un encargo con un acting determinado, ahí ya mi visón se tiene que adaptar más a la que necesite el cliente, pero siempre intento poder aportar mi visón, aunque en algunas ocasiones no me sea posible.

“Han intentado robarme la cámara, he tenido problemas con la policía y seguridad privada, han intentado que les dé las tarjetas con las fotografías que había hecho, he tenido golpes en la cámara y objetivos, carreras y caídas…”

 

“Concibo la vida y esta profesión como una carrera de fondo y no como un sprint”

¿Separas trabajo de placer? ¿Sólo haces fotos para tus proyectos o también yendo de casa al trabajo, en tus viajes…?

JEOSM – Hago muchas fotos, pero principalmente pienso en lo que quiero contar con algún proyecto determinado y me pongo a ello. No todo me vale. En vacaciones, sólo hago fotos de recuerdos o para uso familiar. Hago muchas fotos con el móvil, pero sobretodo para localizar. No me gusta hacer “postales”. No van conmigo.

¿De los libros fotográficos que has publicado, cuál es “el libro de tus ojos”?

JEOSM – Esto sería más o menos como preguntarle a una madre o padre que hijo es tu favorito, jajajaja. Todos tienen algo muy especial para mí. ‘Realidad’ (2010) fue mi primer libro y esa inocencia con la que lo trabajé me gustó mucho. Le tengo mucho cariño. ‘Sacrificio’ (2014) me enseñó a mirar de manera determinada el mundo de las Mma y me hizo en cierto modo más versátil por el tipo de fotos que hice.

Apenas había trabajado el reportaje. ‘Guerreros Urbanos’ (2016) para mí es mi mejor libro por toda la implicación personal que tuve en él. Es mi libro más visceral. Y ‘Mujer’ (2017) es un homenaje a la mujer actual de mi entorno y mi generación. Apenas había trabajado con mujeres y este proyecto me ayudó mucho a poder tener más soltura con el género femenino y entenderlas mejor.

¿Y de los libros de otros autores, cuáles te gustan especialmente?

JEOSM – Tengo muchos. Más que libro, te diría autores. Para mí Elliott Erwitt o Brassaï son indispensables.

Como libro de fuera de la fotografía te diría que ‘El Pintor de Batallas’, de Arturo Pérez-Reverte. Me ha ayudado mucho a entender cómo mirar el mundo de manera determinada y ser consciente de su evolución y futuras consecuencias.

¿Cuál es tu meta como fotógrafo?

JEOSM – Poder seguir viviendo de mi pasión y que no me falte el trabajo. Editar un libro cada pocos años.

No busco ser un afamado fotógrafo ni nada así, sólo poder seguir mostrando al mundo los entornos que no se conocen, no gustan o no se les presta atención. Con esto estaría mi meta más que cumplida.

¿Imaginabas estar aquí hace 10 años?

JEOSM – Desde luego que no. Ni hace cinco tampoco.

Nunca sabes cómo te va a tratar la vida y hay que intentar estar preparado tanto para lo malo como para lo bueno que traiga. 

¿Qué es lo que más te preguntan los que se apuntan a tus talleres de retrato y qué les respondes?

JEOSM – Me preguntan cosas sobre técnica que son fáciles de resolver en la mayoría de ocasiones, pero lo que más he visto en la gente joven es que muchos tienen ganas de ser reconocidos o tener muchos seguidores en esa vida ficticia o paralela que es por ejemplo Instagram.

Siempre les digo que es más importante la cultura fotográfica que los likes. Que es muy importante hacer muchas fotos, reflexionar sobre ellas y que desde que empecé a tener uso de razón, concibo la vida y esta profesión como una carrera de fondo y no como un sprint.

¿Qué no te hemos preguntado y nos quieres contar?

JEOSM – Sobre las personas que retrato para mis libros sobre todo. Me gustaría comentar que me siento afortunado de poder retratar a gente valiente y a la que admiro.

Creo que es algo muy importante en mi trabajo de autor esto, pues son personas que merecen ese reconocimiento por el tipo de vida que llevan o los valores que defienden.

 

“¿Que cómo me veo dentro de diez años? Sólo espero poder seguir disfrutando de mi trabajo, mi chica, mi familia y mis perros”