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Entrevista a Amparo Muñoz Morella

AMPARO MUÑOZ MORELLA

“La calle se mira con todo el cuerpo, con todos tus sentidos, creencias y sabiduría, con todo lo que eres”

Psicóloga, fotógrafa y docente, Amparo Muñoz Morella investiga y acompaña a quienes apuestan por la fotografía como estrategia para potenciar su creatividad y como herramienta de crecimiento personal.
Autora del libro ‘Fotografía para crecer. Guía práctica para enseñar fotografía en la infancia y adolescencia’, llega a Fotokalea 2019 para iluminarnos sobre la ‘Fotografía urbana desde la autenticidad’

POR SANDRA REMÓN

Amparo Muñoz Morella

¿Qué beneficios aporta aprender fotografía?

La fotografía está hoy muy presente en nuestra sociedad, forma parte de nuestra vida como nunca. Vemos más de 20.000 imágenes diariamente y producimos imágenes de forma imparable, las miramos, criticamos y sobrevolamos, y no nos quedamos indiferentes, porque las imágenes crean y transforman el pensamiento: tendencias de consumo, creencias, incluso la visión que tenemos sobre el futuro.
Por eso, aprender fotografía no sólo es aprender a manejar una cámara, es también aprender cultura visual y expresión fotográfica, entender las imágenes y aprender a crearlas. Este aprendizaje, en personas jóvenes y adultas, fomenta el pensamiento crítico, la capacidad de observación y sobre todo la expresión, para que las imágenes no formateen nuestra conciencia.

¿La fotografía puede curar?

Hay muy pocos estudios científicos sobre el uso de la fotografía en el campo de la salud, iniciado por la fototerapeuta británica Jo Spence, pero sí muchas experiencias prácticas que confirman que la fotografía por sí misma no cura, pero puede ser una eficaz herramienta que nos acerque a la salud de dos formas.
La primera es que facilita el autoconocimiento; ser conscientes de las imágenes que producimos y cómo las interpretamos tiene el poder de producir insight, darnos cuenta.
La segunda hace referencia a que la fotografía permite expresar aquello que no puede expresarse con palabras. Lo que no se expresa con palabras, se manifiesta con dolor y/o enfermedad. De esta manera, ayuda a restablecer la capacidad natural del ser humano para relacionarse consigo mismo y con el mundo que le rodea de forma satisfactoria y saludable.

“Aprender fotografía no sólo es aprender a manejar una cámara,también es cultura visual y expresión.
Este aprendizaje, en personas jóvenes y adultas, fomenta el pensamiento crítico”

Amparo Muñoz Morella

¿Cuándo y por qué decidiste enfocarte en la psicología aplicada a la fotografía?

Desde muy joven me ha apasionado el arte y cómo a lo largo de la historia los procesos artísticos: teatro, danza, pintura… han facilitado métodos terapéuticos a los artistas. Fundamentalmente, me atraía el campo de la imagen, por la relación que tiene con el pensamiento.
Hace cuatro años tuve la oportunidad de impartir junto con Javier Sancho Boils e Ismael Nadal ‘Inspiración fotográfica y cultura visual’ a un grupo de 100 personas que se iniciaban en la fotografía, casi al mismo tiempo que yo. Justo aquí nació Andanafoto.
En este proceso en el que me introduje profundamente en los procesos creativos de artistas contemporáneos, pude ser consciente de que la fotografía es la herramienta de expresión más fácil, rápida y accesible que existe. Con la fotografía podemos contar historias y revisar las propias a través del álbum familiar, reconocer nuestro cuerpo y nuestra mirada. Esta investigación me absorbió y me tiene totalmente abducida hasta hoy.

-¿Cuánto te ha ayudado a ti la fotografía?

La fotografía me permite concentrarme en el presente, vivir el aquí y el ahora. Ser consciente de lo que miro, de aquello que disfruto y me hace feliz. Me permite expresarme, reconocer y explorar mi cuerpo, y sobre todo es la herramienta que yo uso para trabajar con los demás y acompañar en el proceso de mirarse y descubrir la propia autenticidad.

¿Podrías contarnos un caso concreto?

Decía Virginia Satir que no puede amarse lo que no se conoce bien, en este sentido, podría poner ejemplos de numerosos artistas que han utilizado la fotografía para encontrarse y reconocerse, para quererse, artistas contemporáneos que trabajan proyectos biográficos desde la calle o desde sus propios estudios y casas. Actualmente, en nuestro país, aprecio los proyectos de Bárbara Traver y Agus Prats.

“No podemos decir que por fotografiar puertas o ventanas abiertas una persona quiere escapar porque, si decimos eso, sólo estamos hablando de nosotros mismos y de lo que proyectamos al ver una imagen”

¿Es posible conocernos a través de nuestras fotos?

Rotundamente sí. Tomamos muchas decisiones cuando hacemos una fotografía: lugar, espacio que queda dentro y fuera del encuadre, expresión, tipo de cámara, edición, selección, revelado… y tantas decisiones inevitablemente hablan de ti. Son estas decisiones las que te definen. La fotografía cuenta tus aspiraciones y retos, tus preocupaciones y obsesiones, tu forma de mirar la vida.

¿Y conocer a otros?

Rotundamente no. La fotografía sólo puede ser leída por aquella persona que la produce. Por ejemplo, no podemos decir que por fotografiar puertas o ventanas abiertas una persona quiere escapar porque, si decimos eso, sólo estamos hablando de nosotros mismos y de lo que proyectamos al ver una imagen.

Hay fotógrafos que cambian de registro totalmente entre un proyecto y otro. ¿Existe la personalidad múltiple en la disciplina fotográfica?

Justo ésos son los artistas que a mí me interesan. Aquellos que no dejan de buscar y crean nuevas formas de la propia expresión; los que se hacen preguntas y las responden con imágenes, siempre auténticas, no creadas adrede para tener un estilo único. Esto produce aburrimiento para el que mira, pero sobre todo para el que lo hace, que con el tiempo puede desmotivarse. Considero que las fotografías de mismo estilo estético están sobrevaloradas, me interesa más la coherencia en el tema o el discurso de cada proyecto.

‘Autoconocimiento’ – Amparo Muñoz Morella

¿Hay diferencias en cómo nos enfrentamos a nosotros mismos a través de la fotografía en función de sexos, edades, situaciones sociales?

Hay diferencias en cómo se enfrenta a la fotografía cada ser humano. Si un grupo de diez personas con cámara tuviese que fotografiar una farola, no habría dos imágenes idénticas. La fotografía es un lenguaje. Cada persona se expresa de una manera particular y única. En ese lenguaje aparecen los gustos y virtudes, pero también las creencias, los deseos, los sueños y la cultura visual de cada persona. Sucede en las familias. Muchas veces dos hermanos no se parecen absolutamente nada en su forma de vivir y sentir.

¿Qué es para ti la autenticidad?

Ser una persona auténtica es ser congruente con lo que se hace, expresa y siente. En el caso de la fotografía sería sentir orgullo y propiedad de la imagen producida, tener la sensación de “esa imagen es mía, esa imagen soy yo, ésta es mi mirada y lo que yo quiero contarle al mundo”.

¿Qué se necesita para motivar a un fotógrafo estancado?

No es mejorar la cámara. Es enseñarle a mirar hacia dentro, que encuentre aquello que quiere mostrar y expresar a través de sus imágenes, que cultive su autenticidad. Para ello existen técnicas de desbloqueo, de inspiración y búsqueda de conocimiento personal: encontrarse. Construir historias visuales sobre nuestra identidad se define como un buen camino para comenzar.

¿Qué aprenderán las personas que asistan en Fotokalea a tu ponencia?

Estoy preparando una ponencia sobre inspiración y tipos de mirada, expresión fotográfica y cultura visual.
Podemos mirar la calle con los ojos, pero los grandes fotógrafos callejeros saben que la calle se mira con todo el cuerpo, con todos tus sentidos, creencias y sabiduría, con todo lo que eres. Justo en ese punto nacen los proyectos. Ante este reconocimiento, descubriremos que existen muchos tipos de mirada, tantos como personas, pero realizaremos un análisis para enfocar el camino y mirar la calle desde la propia autenticidad. Reconoceremos que podemos entrenar la mirada para que cambie su lenguaje belicoso y pase de “disparar”, “cazar”, “robar”… a que busque y encuentre “lo que le regala la calle”. Sólo ante este pensamiento cambia la disposición del cuerpo y aparece el ser y el estar.
En resumen, vamos a mirar hacia dentro, como decía Carl Gustav Jung “Quien mira hacia fuera, sueña. Quien mira hacia dentro, despierta”.

¿Qué ha sido lo último que has descubierto y que te ha marcado más?

Sigue apasionándome leer sobre artistas de la fotografía y ver cómo sus vidas aparecen en sus imágenes, me siguen apasionando cada uno de los proyectos de Sophie Calle, su creatividad y valentía no dejan de sorprenderme.

“Podemos entrenar la mirada para que cambie su lenguaje belicoso y pase de “disparar”, “cazar”, “robar”… a que busque y encuentre “lo que le regala la calle”

Compartes pasión con tu pareja. ¿Cómo es trabajar con niños? ¿Qué ven ellos que no vemos nosotros?

Javier Sancho Boils y yo somos pareja y equipo de trabajo en Andanafoto donde impartimos talleres de fotografía presencial y online, Javier más enfocado a la empresa-comercio online, marketing y web, yo hacia la psicología y el desarrollo personal.
Ambos coincidimos en la importancia de la enseñanza de la fotografía en la infancia y adolescencia. Impartimos formación a profesionales de la fotografía y la educación y disfrutamos con los talleres para niños y adolescentes.
Trabajar con niños y niñas siempre es un regalo, por sus miradas frescas y sin filtros, sobre todo cuando son más pequeños. En todos nuestros talleres crean sus proyectos fotográficos personales y os sorprendería ver los resultados, absolutamente innovadores y contemporáneos.
Ellos ven los mismo que las personas adultas, pero la diferencia es la forma de contarlo, no se complican tanto la vida, facilitan el mensaje y en cada proyecto nosotros aprendemos, y las familias también.

¿Crees que la psicología está infravalorada en la fotografía?

Desde sus inicios la fotografía en psicología se ha utilizado con fines científicos de investigación. Hay un fantástico trabajo a comienzos de los años 1850 del doctor Hugh Diamond, director del manicomio de mujeres del condado de Surrey, apasionado por la fotografía y un importante miembro de la Royal Photographic Society. Diamond fotografiaba sistemáticamente a sus enfermas, con el fin de diagnosticar el tipo de enfermedad que sufrían. Esta ciencia se llamaba morfopsicología y tenía por objeto conocer la personalidad de alguien, a partir de su fisionomía. Fue un estudio valorado y reconocido en ese momento.
Hoy la fotografía se utiliza como forma de expresión artística. Es el soporte donde se expresa un discurso personal. La psicología no habla de los medios técnicos necesarios para hacer una foto, pero sí habla de lo más importante a la hora de hacerla: aquel ser humano que está detrás de la cámara. La psicología tiene mucho que aportar ante esta realidad. Sé que habrá que demostrarlo.

‘Autoconocimiento’ – Amparo Muñoz Morella

La ponencia de Amparo Muñoz Morella en FotoKalea 2019
tendrá lugar el sábado 6 de abril por la tarde

(ver programa)